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miércoles, 30 de enero de 2013

ATXAGA, Bernardo (1993). Memorias de una vaca. Madrid: SM. ESTEFANÍA PÉREZ FENOLL




La obra de Bernando Atxaga (pseudónimo de Joseba Irazu), Memorias de una vaca, nos muestra la las memorias de una vaca desde el día de su nacimiento en un convento de Balanzategui.  Esta vaca protagonista se caracteriza, en otras muchas cosas, por pensar que “no hay nada más tonto que una vaca tonta”. En diversas ocasiones, reconoce que preferiría ser un caballo, ya que considera que es un animal más elegante, y con cosas más intereses que hacer que una vaca. Sin embargo, este pensamiento cambiará, aunque muy paulatinamente, tras conocer a su amiga, La Vache qui Rit. Esta vaca muestra la inteligencia y la viveza que no tienen el resto, además de que se convierte en una gran amiga de Mo. Otro de los personajes que merece que lo mencionemos es el Pesado, la conciencia de Mo que está muy presente a lo largo de la obra. Este nombre se lo pone Mo ya que es como una voz tenaz, constante y  repetitiva que le interrumpe muy a menudo  en su vida diaria.
Analizando un poco más en profundidad la obra, descubrimos de la mano de Mo una de las prácticas habituales que se desarrollaban en España durante la dictadura. Con esto me refiero a los hombres y mujeres, conocidos como maquis, que se tuvieron que refugiar en los montes para no ser fusilados por el régimen. En este sentido, la obra muestra un acontecimiento histórico muy interesante. Frente a estos, se sitúan Gafas verdes y sus lacayos, encargados de encontrar a todos aquellos que se escondían en los montes vascos y descubrir quiénes les ayudaban y proporcionaban alimentos. Ya el nacimiento de la protagonista en el año 1936 nos introduce en esta etapa de la guerra civil y la dictadura.
Respecto a los personajes cabe destacar la gran variedad que incluye Atxaga, que le sirve para mostrar los dos bandos políticos de forma sencilla y próxima al lector. Las descripciones son muy exactas y detallan cada matiz de la personalidad y formas de actuar de los distintos personajes. En este sentido, la novela es muy rica y aporta una gran riqueza a la narración. No podemos olvidar a los animales que también tienen su parte importante en el desarrollo de la obra, desde las vacas tontas del establo hasta los lobos o los jabalíes, mucho más astutos que las vacas.
Me gustaría señalar, antes de pasar a la estructura, el carácter de las reflexiones de Mo con su yo interno, con su conciencia, El Pesado, ya que éstas a veces rozan el sinsentido. Pienso que no tiene mucha relación hablar de la India o de Pakistán en el octavo capítulo. En este caso, si buscamos una posible relación, podemos interpretar que el autor ha querido poner un lugar que implicara lejanía o exotismo, o simplemente quería citar estos lugares por decisión personal, o quizás, porque en la India la vaca es un animal sagrado.  Ante esto, el lector puede realizar su propia interpretación e imaginar una segunda aventura de Mo en la India.
            En cuanto a la estructura, la obra está compuesta por nueve capítulos que exponen las reflexiones de Mo. La distribución de la historia no atiende a una estructura muy clara pero podemos señalar como introducción el primer capítulo en el que Mo nos presenta a su conciencia y las razones por las que ha tomado la decisión de escribir sus memorias. Una vez visto esto, los siguientes capítulos nos muestran las aventuras de esta vaca viajera. Para cerrar la obra, vemos en el noveno capítulo una especie de conclusión en la que Mo en el convento, junto a Pauline Bernadette, reconoce la dificultad que conlleva recordar todas sus aventuras para escribir estas memorias. Además, deja un final abierto, ya que dice que quizás continúe más adelante escribiendo todas las aventuras que le faltan por contar.
Respecto a la forma del texto me gustaría destacar que resulta a veces un tanto complejo y es fácil perder el hilo. Las narraciones de Mo son muy largas y, en ocasiones, sus recuerdos se entrelazan con descripciones de momentos presentes que hacen que el lector se desoriente. Respecto al lenguaje que utiliza, cabe señalar el abuso de estructuras propias del francés y la inclusión de numerosísimos vocablos de esta lengua que, desde mi punto de vista, pueden dificultar la lectura de un joven lector, o de un lector que no conoce esta lengua. No obstante, no son aspectos clave que impidan una comprensión lectora adecuada, pero sí interrumpen la lectura.
Para finalizar y a modo de conclusión, considero que la obra recoge un enfoque de la realidad curioso, ya que vemos como una vaca observa, analiza y reflexiona sobre ciertos comportamientos humanos. Además, el elemento histórico está muy bien introducido en la obra y cohesionado con el proceso de investigación que realiza Mo. El lector puede empezar a plantearse hipótesis de lo que sucede en esa granja, casi al mismo tiempo que lo hace Mo.  Sin embargo, no me ha parecido una obra atractiva ni divertida, sino todo lo contrario, en muchas ocasiones, resulta tediosa. A pesar de que el tema puede parecer atractivo o curioso, creo que los alumnos de secundaria no disfrutarían con su lectura. Después de leer y analizar la obra, estoy convencida que no la recomendaría, no ha respondido a mis expectativas y no me ha resultado demasiado apasionante imaginar los diálogos entre dos vacas.


ALONSO, Fernando (1985). El hombrecito vestido de gris y otros cuentos. Ilustraciones de Ulises Wensell. Madrid: Alfaguara. ESTEFANÍA PÉREZ FENOLL





La obra está compuesta por siete cuentos diferentes pero que tratan temas muy relacionados entre sí. Estos cuentos son El hombrecito vestido de gris, El barco de plomo, Los árboles de piedra, El viejo reloj, El barco en la botella, El guardián de la torre, El espantapájaros y el bailarín y La pajarita de metal.
Puesto que la obra se compone de varias historias vamos a descartar algunos de los aspectos más relevantes de los diferentes cuentos. En primer lugar, en El hombrecito vestido de gris vemos temas como la soledad, la rigidez del trabajo, la monotonía, la falta de amigos, las burlas, la libertad prohibida, la tristeza…Muchos de estos temas se reflejarán en algunos de los demás cuentos.
En la segunda historia, volvemos a ver el tema de la integración, de sentirse bien en el sitio adecuado como en el cuento anterior. En este caso, es el barco de plomo el que busca un sitio ideal en el que tener una función coherente, pertenecer a algo o ser útil. En esta historia predomina la satisfacción de desempeñar un oficio, el trabajo que hace que las personas se sientan realizadas, integradas, que forman parte de algo. Cabe señalar el momento en el que barco encuentra su sitio ideal en el que ya se siente muy feliz: “Este es el sitio ideal para un barco de plomo y las burbujas de aire, que salían por el boquete del casco, tenían forma de sonrisa” (página 29).
En el siguiente cuento la idea fundamental que tenemos que destacar es que el trabajo en equipo siempre es mucho mejor, los árboles solo consiguen sus objetivos cuando realmente se unen.
En El viejo reloj, vemos a un niño que busca los números que faltan en el reloj de su abuelo. Cuando los empieza a encontrar observa que cada uno tiene un nuevo oficio, el 12  es una flauta y su serpiente, el 8 es una nube, el 6 se ha convertido en la casa de un caracol, el 3 es una gaviota pintada en un cuadro de un museo…etc. En este cuento tenemos que destacar el énfasis que se hace en la monotonía: “Y, a partir de aquel momento, en la habitación de Ramón siempre se oyó el tic-tac, alegre y monótono, del viejo reloj del abuelo” (página 51). La narración es monótona y repetitiva y nos recuerda al principio de la historia del hombrecito.
Avanzando un poco más, encontramos, ya en el quinto cuento, la metáfora del mundo encerrado en la botella. Con esto lo que pretende mostrar Fernando Alonso es que no sirve de nada vivir aislado del mundo, como si estuviéramos encerrados en una botella o en una jaula. Esto es lo que siente el barco, en un primer momento se siente muy feliz pero cuando se da cuenta que no solo existe su pequeño mundo de la botella sino que fuera hay más cosas se siente atrapado y solo. Cuando reflexiona sobre la realidad es cuando vuelve a ser feliz: “Y, a partir de aquel momento, en que sabían qué era cada uno y para qué servía cada cosa, pudieron comenzar una vida nueva, sincera y libre” (página 59).
La siguiente historia, es quizás, junto con El hombrecito vestido de gris, la que más temas introduce. En ella vemos a un guardián dominante que se ha apropiado de la torre, que los vecinos del pueblo han construido  con mucho esfuerzo. En este cuento destacamos como principal tema la maldad y el carácter dictatorial del guardián, pero además, cabe señalar la bondad de los vecinos y el trabajo en equipo que ya veíamos en el cuento de los árboles. Estos temas van acompañados de un refrán que utiliza el autor para demostrar que las malas actitudes siempre reciben, tarde o temprano,  un castigo, “Quien siembra tormentas, recoge tempestades”.
El sexto cuento, nos vuelve a recordar a la historia del hombrecito, en este caso, es un espantapájaros que tiene ilusión por bailar y pasarlo bien, no le gusta su vida aburrida. Vemos esa búsqueda de la libertad y de conseguir los sueños y las ilusiones, casi de la misma forma que el hombrecito, pero ahora solo con un final feliz, aunque no el que el lector puede esperar. El espantapájaros deja su oficio porque su amo lo ha destrozado, pero gracias a los pájaros que recogen los trozos de paja y al viento que eleva sus ropas, el espantapájaros realiza su mejor baile. Además, F. Alonso juega con la idea de lo justo y lo injusto, vemos claramente  la contradicción con el nombre del granjero, Justo, que es la antítesis del hombre justo.  Este es un ejemplo del juego de palabras: “Señor Justo, no sea usted injusto” (página 80).
Por último, el cuento de La pajarita de metal nos muestra la ilusión de un niño por hacer feliz a una pajarita de papel. El padre del niño se esforzó muchísimo por hacerle una pajarita de papel, pero esta tenía el semblante triste y el niño quería cambiarlo. Realizan numerosísimos intentos para hacerla feliz pero solo lo consiguen cuando hacen muchas, es entonces cuando todas vuelan felices por la habitación. Por tanto, el tema que cabe destacar es la necesidad de sentirse querido y rodeado de más personas para ser feliz, además del esfuerzo y la constancia para alcanzar los deseos y propósitos.
En general, tenemos que destacar que los principales temas que recogen estos cuentos breves son la búsqueda de la felicidad y la lucha por cumplir los sueños, la integración, el trabajo en equipo, el compañerismo y la amistad, la soledad como algo triste  y la necesidad de pertenecer a un grupo, al mundo.
Son cuentos muy sencillos en cuanto a la forma y al contenido, las expresiones son muy sencillas y, en ocasiones, se repiten “y, a partir de aquel momento,…” pero las reflexiones que el lector puede hacer son muy interesantes. En muy pocas líneas el autor ha sabido plasmar muchos de los temas que preocupan a la sociedad y que resultan muy próximos al lector.
A pesar de que las reflexiones que podemos extraer son muy interesantes, considero que es una lectura que puede resultar demasiado infantil para alumnos de secundaria. Se podría trabajar algún cuento de forma aislada para analizar aspectos concretos pero no como una lectura obligatoria sin más. Algunos cuentos son demasiado simples y pueden resultarles poco atractivos.




viernes, 25 de enero de 2013

CANSINO, ELIACER (1999) El misterio Velázquez. Madrid:Bruño. Estefanía Pérez Fenoll.






        La obra de Eliacer Cansino nos muestra la historia de Nicolás Pertusato, un joven niño italiano que desde pequeño no ha recibido demasiado cariño por parte de su padre. Además, es un niño con problemas de crecimiento y su padre se avergüenza, por ello le obliga a ponerse unos zancos. De este modo, ya desde muy pequeño empieza a soportar miradas y burlas que aprende a sobrellevar. Nicolasillo es el personaje que aparece a la derecha del cuadro de Las Meninas, al lado del perro y de Maribárbola. El autor lo que elabora con esta novela es la historia de este joven como principal instrumento para la creación de la obra de arte de Velázquez. Este niño parte muy joven desde Génova, ya que un hombre le recoge un día en casa y le sube a un barco dirección a España. Después de todas las penurias que pasa en el viaje, acaba formando parte de la Corte real y se convierte en un gran amigo del pintor don Diego de Velázquez. Esta amistad llega al punto de que el pintor, como última voluntad, encarga a Nicolasillo que acabe la obra maestra.
        La novela está narrada de forma lineal, al principio vemos a Nicolasillo en Italia y nos narra cómo es su vida y cómo recibe esa sorpresa y viaje inesperados. Una vez llega a España, empiezan sus peripecias que, en ocasiones, nos recuerdan a la figura del pícaro. Ya que se escabulle como puede de los problemas que se encuentra y además, es muy inteligente. Esto es lo que le hace acercarse al pintor y ayudarle en la creación de Las Meninas.
       Atendiendo al contenido, es una obra muy interesante por su contenido histórico y artístico, todo ello visto desde los ojos de Nicolasillo. Esta perspectiva es muy interesante ya que el joven lector se puede sentir identificado con el personaje, observa la realidad al mismo tiempo y prácticamente con los mismos conocimientos que este. La explicación de la elaboración de la obra de arte es muy exhaustiva e interesante, por lo que puede despertar la curiosidad del lector tanto si conoce o no la obra. Cabe resaltar que se introduce una imagen de la obra al final del texto con apuntes sobre los personajes para que el lector pueda seguir a la perfección el proceso de creación. Además, la obra presenta una variedad riquísima de personajes, algunos basados en la historia y otros ficticios pero muy bien cohesionados unos con otros.
        En cuanto a los temas más destacados, señalamos la valentía, la superación, la amistad, el compromiso, … todos ellos representados en la figura de Nicolasillo. Este personaje ya desde el principio consigue captar la atención del lector. En primer lugar, porque su situación familiar produce lástima, y en segundo lugar, porque a pesar de todo, es un niño alegre que intenta adaptarse lo mejor que puede y buscar el lado bueno de las cosas. A pesar de su corta edad, sabe afrontar las burlas del resto y la soledad que impera en gran parte de su viaje.
       Seguidamente, atendiendo a la estructura cabe señalar que se distinguen tres partes de forma muy clara, la primera que se desarrolla en Italia, la segunda ya en la Corte española y en la que vemos el proceso de creación de Las Meninas, y por último, la tercera en la que se culmina la obra. A lo largo de las tres partes, vemos cómo Nicolasillo va aprendiendo, poco a poco, al mismo tiempo que madura y se hace cada vez más responsable y querido en la Corte. Por lo que respecta a las estructura sintácticas y al vocabulario, cabe señalar que no son demasiado difíciles y que solo algunas palabras pueden resultar complicadas. Sin embargo, creo que es una lectura destinada ya al segundo ciclo de la ESO y a Bachillerato. También se podría trabajar en los primeros cursos de secundaría pero requeriría una lectura más pausada y guiada por el profesor. De todas formas, es un texto que se puede adaptar perfectamente a esta etapa y del que se pueden extraer diversas reflexiones.
        No podemos olvidar que es una obra que integra, historia, ficción, literatura y arte, por lo que nos serviría para trabajar la interdisciplinariedad con materias como la de Historia del Arte o Historia de España. Es una obra que contiene diversos elementos que la hacen especial e interesante, se mezcla la comicidad, la intriga y el miedo ante lo desconocido. Toda la historia gira en torno a Nicolasillo, por lo que al finalizar los capítulos, el lector siente la curiosidad de saber cómo sigue la historia del joven niño.
        Por ello, considero que el autor ha conseguido captar al lector y además, que después de la lectura, le quede un buen sabor de boca. Es una obra que sirve tanto para disfrutar como para aprender, por eso sería muy interesante para trabajarla en el aula. Sin duda, es una de las obras que más me ha gustado y que sí pondría como lectura obligatoria a partir del segundo ciclo de la ESO.








DEL AMO, MONTSERRAT (2001). La casa pintada. Madrid:SM. Estefanía Pérez Fenoll






       En la obra de Montserrat del Amo, La casa pintada, encontramos las peripecias del pequeño Chao, un niño que tras ver la casa pintada del emperador decide buscar su casa pintada. Ante este capricho tan llamativo para los familiares, Chao no desiste en su búsqueda e intenta sacar los colores de donde puede. Pero todos sus intentos por conseguir los colores acaban en desastre. Al intentar volar para alcanzar el azul del cielo, se cae rodando por un colina y al intentar conseguir el rojo, quema parte de su casa por hacer un farolillo gigante. En todas estas peripecias aparece en un segundo plano Li, una niña que observa los movimientos de Chao pero que siempre se esconde. A Chao no le gusta sentir esa presencia ya que no le cae bien y quiere mantener sus proyectos en secreto.
      Después de todos los intentos fracasados, Chao se da cuenta que sí no puede alcanzar los colores debe hacer otra cosa para vivir en una casa pintada. Esta decisión la toma en una visita a Pekín en la que ve como algunos malabaristas ensayan sus números antes de presentárselos al emperador. Es en este momento, cuando Chao decide imitarles y entrenar para presentarse al próximo año, de este modo si conseguía ser el elegido viviría en la casa pintada. Al volver empieza a practicar y con la ayuda de Li, ambos se convierten en grandes malabaristas. A pesar de ello, un percance en el camino les impide poder ir a Pekín. Pero gracias a ese percance en el que ayudó a una familia, a la vuelta su casa está pintada de colores.
       Después de esta breve síntesis, vamos a comentar los temas más importantes que se condensan en la obra. En primer lugar, se trata el tema de la familia y el respeto hacia los mayores, sobre todo, visto desde la perspectiva de la cultura oriental, cosa que puede resultar bastante interesante. En segundo lugar, destacamos el tema de la amistad y de la cooperación, ya que al principio de la obra Chao no quiere saber nada de Li, sin embargo, más tarde ambos forman un gran equipo. De esto podemos sacar la conclusión de que trabajando en grupo se consiguen mejores resultados. En tercer lugar, destacamos el tema de la superación, ya que vemos que Chao no se rinde a pesar de los comentarios de los mayores y de los intentos fallidos. Vemos la perseverancia y la esperanza para alcanzar lo que realmente se desea, quizás la idea más relevante de la obra. Además, observamos cómo Chao va aprendiendo de sus errores y poco a poco, mejorando su trabajo y su forma de actuar. En este sentido es una novela que muestra la evolución de ese niño que empieza a encontrarse con el mundo gracias al abuelo, que además, es el único que respeta y alienta sus ilusiones. Incluso es quien le convierte en un niño observador, reflexivo, curioso y muy listo al llevárselo al mercado.
       En cuanto a la forma, tenemos que destacar que es una narración sencilla y breve en la que se diferencian claramente todas las partes. En primer lugar, una introducción en la que se nos presenta al personaje principal, su familia y su entorno. En segundo lugar, el desarrollo en el que Chao empieza sus intentos por conseguir los colores. Y en tercer lugar, el desenlace en el que vemos la llegada de Chao a su casa después de no poder haber llegado a Pekín. En este sentido, la obra no resultaría difícil para alumnos de primer ciclo de la ESO, incluso nos serviría más para primero, como transición entre la literatura infantil que están acostumbrados a leer en primaria y la literatura juvenil. Es una narración lineal y sin sobresaltos, en la que se introducen algunos diálogos de los personajes, pero no muy largos y bastante fáciles. Las estructuras sintácticas son tan sencillas que incluso a veces resultan demasiado sistemáticas y simples, carecen de los matices que pueden aportar los adverbios o los marcadores discursivos a la narración. Esto hace que ciertos fragmentos nos resulten repetitivos e incluso aburridos, no tienen ningún elemento que cree tensión narrativa o emoción.
       Para finalizar, me gustaría señalar que es un lectura en la que el elemento oriental cobra un papel importante y da un toque exótico a la narración. Aún así, me parece una obra demasiado sencilla y a la vez de tema infantil. No creo que los alumnos de secundaria se sintieran muy identificados con el personaje ni mucho menos les parecería motivador alcanzar el propósito de Chao. Sí que es cierto que hay muchos temas interesantes que se podrían trabajar en el aula, como los anteriormente citados, el respeto, la amistad, la superación, la perseverancia, la diversidad cultural...etc. Sin embargo, después de la lectura y el análisis de esta obra, no la pondría como lectura obligatoria a mis futuros alumnos. A mí personalmente no me ha parecido una lectura atractiva ni divertida, a pesar de su brevedad a veces se hace larga y no provoca entusiasmo en el lector.




martes, 22 de enero de 2013

Caperucita en Manhattan, Estefanía Pérez Fenoll



MARTÍN GAITE, Carmen (1990). Caperucita en Manhattan. Madrid: Editorial Siruela, Colección Las tres edades (de ocho a ochenta y ocho).

         En la novela de Carmen Martín Gaite encontramos una adaptación del clásico cuento de Caperucita Roja de Perrault. La protagonista, en este caso, es Sara Allen, una niña de diez años que vive en Brooklyn, Nueva York y que siempre sueña con poder visitar a su abuela en Manhattan sin la compañía de su madre. La novela nos presenta la vida de esta niña y cómo es su familia, una madre que se angustia y se preocupa por todo y un padre que, apenas, se siente orgulloso de nada. Por otro lado, la abuela es uno de los personajes más especiales, vive en un barrio de Manhattan y ha sido cantante de Music-hall, además de haber tenido varios maridos. Sara acude todos los sábados junto a su madre a casa de la abuela para llevarle una tarta de fresa, estas visitas le encantan ya que admira a su abuela y le parece una persona muy interesante, completamente antagónica a su madre. Siguiendo la versión clásica del cuento, aparece el lobo, en este caso, es un empresario pastelero llamado Edgar Woolf. Por último, cabe resaltar el personaje misterioso de la obra que aporta fantasía y magia, Mis Lunnatic, una mendiga que vive en la Estatua de la Libertad y que suele pasear por la noche con el único fin de escuchar historias y ayudar a las personas.
         La obra está estructurada en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar, encontraríamos cinco capítulos que nos describen la vida de esta Caperucita, su entorno y sus ilusiones, interpretaciones, dudas y fantasías. En el primer capítulo, Sara describe donde vive y explica la forma que tiene Manhattan en el mapa. En el segundo capítulo, empezamos a ver la gran curiosidad que tiene Sara por aprender y conocer cosas, esto lo observamos mediante la alusión que hace a los libros que Aurelio Roncali, el novio de su abuela, le había enviado. En esta parte ya vemos su imaginación, ya que inventa palabras y traslada la fantasía de los cuentos a la realidad. En el tercer capítulo se nos describen los viajes rutinarios de cada sábado a Manhattan y el cuarto nos sitúa en la casa de abuela con la evocación de Gloria Star, la abuela no se encuentra en casa pero es Sara la que imagina ser la cantante.
         En el quinto y último capítulo de esta primera parte, vemos la celebración del cumpleaños de Sara, en compañía de sus vecinos, los Taylor. Este día de cumpleaños termina con la muerte del tío Josef que ya vemos en la segunda parte de la obra. En el capítulo seis que abre la segunda parte de la obra, la aventura, encontramos la descripción de Miss Lunnatic, se nos habla de quién era y que solía hacer en Mahattan. En el siguiente capítulo se presenta al Rey de las Tartas, en este caso, Dulce Lobo, que ya había sido nombrado en el cumpleaños de Sara. Después de la presentación de ambos personajes, observamos, en el octavo capítulo, el encuentro en el metro de Sara Allen con Miss Lunnatic. En este capítulo, es cuando empieza la aventura de Sara Allen por Manhattan. Seguidamente, el noveno nos muestra la verdadera identidad de Miss Lunnatic, Madame Bartholdi, de la mano de Sara, gracias a la lectura de un libro sobre la historia de la Estatua de la Libertad.
         El capítulo diez nos muestra la despedida entre Sara y Mis Lunnatic después de haber paseado, y el capítulo once se centra en el encuentro entre Sara y el lobo en Central Park. El capítulo doce nos muestra el paseo por Manhattan en limusina y las reflexiones del chófer de Mister Woolf, Peter. Por último, el capítulo trece, titulado “Happy end, pero sin cerrar” nos muestra a una Caperucita muy satisfecha que llega a casa de su abuela después de una aventura que solo ha durado un día pero que le ha parecido mucho más tiempo. Al entrar en casa, se detiene ante una escena que le parece de película, Mister Woolf bailando con su abuela, de la que había estado enamorado desde que era una adolescente.
         Centrándonos un poco más en el ánalisis del texto, cabe destacar la intertextualidad de la obra, ya que encontramos numerosísimas alusiones explícitas e implícitas a cuentos clásicos, no solo al de la Caperucita roja de Perrault sino también a Alicia en el país de las maravillas. En el caso de Alicia, las citas son claras, Miss Lunatic pronuncia unas frases dichas en este cuento por la duquesa, y Sara unas dichas por Alicia. Otro elemento de la obra que nos recuerda a esta obra es el túnel por el que se accede a la estancia de Miss Lunnatic. Además, encontramos al gato que Sara compara muchas veces con el de Alicia, porque no hace más que estorbarla y no sabe hablar. También, en otra ocasión, encontramos elementos de ese cuento, cuando se queda dormida en la limusina, después dice que estaba soñando que se había hecho pequeña e iba en el carro de Miss Lunnatic. Esta transformación es propia del cuento de Alicia, en el que la niña disminuye y aumenta su tamaño al comer diferentes setas.
        Pienso que la estructura es muy adecuada y muy clara, la autora nos presenta a la protagonista de la historia, nos describe su personalidad y su entorno, para después desarrollar la aventura. La primera parte de la obra es muy importante para apreciar al mismo tiempo que lo hace Sara Allen, ese viaje sola, hacia la Estatua de la Libertad, pero también de forma implícita hacía la libertad. La narración es muy clara, está llena de descripciones que hacen que nos imaginemos cada detalle con la misma ilusión que tiene Sara cuando los observa. Además, las recurrentes relaciones con otros cuentos clásicos activan nuestro intertexto lector, de manera que recordamos lo que sentimos al leer esos cuentos cuando teníamos la misma edad que Sara.
        Me parece una novela muy entretenida, además de original y muy bien organizada. Podría ser una novela para leer en clase con alumnos de tercero y cuarto, ya que a pesar de su claridad, puede resultar un tanto complicada, y quizás extensa, para alumnos de primer ciclo de ESO. Creo que es una obra que se podría leer muy bien y sobre todo, a partir de ella se pueden realizar numerosos trabajos que considero que podrían resultar divertidos y muy enriquecedores. Es una obra muy rica en detalles y descripciones magníficas a caballo entre la realidad y la ficción, la imaginación y la fantasía. Además, la historia sigue la línea narrativa del cuento clásico en la que la niña de camino a casa de su abuela, con una cesta en la que lleva una tarta, se encuentra al lobo en el bosque. Una vez allí, el lobo la convence para que le dé un poco de lo que lleva ahí y además, ambos se dirigen a casa de la abuela. También en este caso, el lobo llega antes, pero no para hacer daño a la abuela sino para reencontrarse con su antiguo amor. 

El libro de los cerdos, Anthony Browne. Estefanía Pérez Fenoll





       El libro de los cerdos, Anthony Browne.
         Este álbum nos muestra la historia de la familia De la Cerda, compuesta por cuatro miembros. El señor De la Cerda, y sus dos hijos Simón y Juan, están acostumbrados a que la señora De la Cerda, les haga todo y cada vez le exigen más. La madre lleva a cabo todas las tareas del hogar además de trabajar fuera de casa. Las ilustraciones reflejan a la perfección la cara de cansancio de la señora De la Cerda que vive exclusivamente para trabajar y servir a sus hijos y a su marido. Lo que nos muestra esta historia es una madre harta de que se la vea solo como una criada que lo tiene que tener todo siempre listo para el resto de la familia.
         En las primeras escenas vemos cómo los niños se sientan a la mesa a desayunar junto con su padre y no paran de dar voces para que su madre les traiga lo que les falta a la mesa. La desconsideración que muestran tanto los hijos como el padre es tal que la madre decide abandonarles por un día. Es en este momento cuando la familia se da cuenta del gran trabajo que realizaba la señora De la Cerda, ya que ellos solos nos saben hacer nada. En las primeras escenas, después del abandono, encontramos primero la preocupación por no saber dónde está la madre, pero después el sentimiento de angustia por no tener nada para cenar.
       A medida que avanza la historia, vemos que en casa de la familia De la Cerda se acumulan platos sucios, basura por los suelos, desorden y, además, no hay nada para comer. En estas escenas las ilustraciones son muy adecuadas, ya que vemos siluetas de cerdos en todos los detalles de la casa. En el dibujo de la cortina, en el pomo de la puerta, en los grifos del fregadero, en los utensilios de cocina, incluso el cuadro del comedor en el que había un caballero vemos a un cerdo vestido de caballero. Además de estos detalles, la ilustración en la que aparecen los niños y el padre en la cocina, vemos que se las ha puesto cabeza y pezuñas de cerdo. Seguidamente, ya desesperados, buscan algún resto de comida por la casa, detrás del sofá, debajo de las revistas y la ropa desordenada. Es en este momento cuando llega la señora De la Cerda como un rayo de luz. A partir de este momento los niños y el padre dejan de ser egoístas y ayudan a la señora De la Cerda en todas las tareas del hogar. En estas escenas las ilustraciones se caracterizan por la desaparición de las caritas de cerdo que abundaban en las escenas anteriores. Ya no vemos siluetas de cerdo en las cortinas, las mantas, las puertas o la ropa del señor de la Cerda, vemos a una familia normal en la que todos los miembros colaboran en las tareas domésticas. Incluso, en la última escena vemos a la señora De la Cerda sonreír mientras arregla el coche.
           Después de la lectura de este álbum podemos ver que es muy sencillo y muy interesante para trabajar en el aula. Muchos alumnos pueden pensar que es una lectura demasiado infantil, pero de ella podemos extraer muchísimas cosas. Es una obra muy crítica que muestra el machismo imperante en muchos hogares y que poco a poco pretendemos erradicar. Es un buen texto para concienciar a los niños y hacerles valorar el trabajo doméstico. De este modo, podremos trabajar la educación en valores y el machismo que se critica en esta obra. Anthony Browne nos presenta a una mujer que trabaja fuera de casa pero que, además, se encarga de todas las tareas domésticas, incluso al final de la obra arregla el coche, cosa que se atribuye de forma machista al hombre. Con ello pretende mostrar a una heroína a la que no se le reconoce su trabajo pero que sin ella el caos es inminente. El autor pretende eliminar el prejuicio que existe de que ciertas tareas son propias de mujeres mientras que otras lo son de hombres.
        Para finalizar y a modo de conclusión, me gustaría destacar que es una obra en la que deberíamos trabajar tanto el texto como las ilustraciones, que ya desde la portada son bastante llamativas. Con el título y con el dibujo de la portada, en el que la madre lleva a cuestas a su marido y a sus dos hijos, podemos hacernos una idea de lo que el libro pretende contarnos. Asimismo, trabajar la lectura del texto y el análisis de las imágenes nos puede servir para hacer reflexionar a nuestros alumnos sobre temas como el trabajo doméstico, el machismo, la autonomía, el egoísmo o los prejuicios todavía vigentes en nuestra sociedad.