viernes, 25 de enero de 2013

DEL AMO, MONTSERRAT (2001). La casa pintada. Madrid:SM. Estefanía Pérez Fenoll






       En la obra de Montserrat del Amo, La casa pintada, encontramos las peripecias del pequeño Chao, un niño que tras ver la casa pintada del emperador decide buscar su casa pintada. Ante este capricho tan llamativo para los familiares, Chao no desiste en su búsqueda e intenta sacar los colores de donde puede. Pero todos sus intentos por conseguir los colores acaban en desastre. Al intentar volar para alcanzar el azul del cielo, se cae rodando por un colina y al intentar conseguir el rojo, quema parte de su casa por hacer un farolillo gigante. En todas estas peripecias aparece en un segundo plano Li, una niña que observa los movimientos de Chao pero que siempre se esconde. A Chao no le gusta sentir esa presencia ya que no le cae bien y quiere mantener sus proyectos en secreto.
      Después de todos los intentos fracasados, Chao se da cuenta que sí no puede alcanzar los colores debe hacer otra cosa para vivir en una casa pintada. Esta decisión la toma en una visita a Pekín en la que ve como algunos malabaristas ensayan sus números antes de presentárselos al emperador. Es en este momento, cuando Chao decide imitarles y entrenar para presentarse al próximo año, de este modo si conseguía ser el elegido viviría en la casa pintada. Al volver empieza a practicar y con la ayuda de Li, ambos se convierten en grandes malabaristas. A pesar de ello, un percance en el camino les impide poder ir a Pekín. Pero gracias a ese percance en el que ayudó a una familia, a la vuelta su casa está pintada de colores.
       Después de esta breve síntesis, vamos a comentar los temas más importantes que se condensan en la obra. En primer lugar, se trata el tema de la familia y el respeto hacia los mayores, sobre todo, visto desde la perspectiva de la cultura oriental, cosa que puede resultar bastante interesante. En segundo lugar, destacamos el tema de la amistad y de la cooperación, ya que al principio de la obra Chao no quiere saber nada de Li, sin embargo, más tarde ambos forman un gran equipo. De esto podemos sacar la conclusión de que trabajando en grupo se consiguen mejores resultados. En tercer lugar, destacamos el tema de la superación, ya que vemos que Chao no se rinde a pesar de los comentarios de los mayores y de los intentos fallidos. Vemos la perseverancia y la esperanza para alcanzar lo que realmente se desea, quizás la idea más relevante de la obra. Además, observamos cómo Chao va aprendiendo de sus errores y poco a poco, mejorando su trabajo y su forma de actuar. En este sentido es una novela que muestra la evolución de ese niño que empieza a encontrarse con el mundo gracias al abuelo, que además, es el único que respeta y alienta sus ilusiones. Incluso es quien le convierte en un niño observador, reflexivo, curioso y muy listo al llevárselo al mercado.
       En cuanto a la forma, tenemos que destacar que es una narración sencilla y breve en la que se diferencian claramente todas las partes. En primer lugar, una introducción en la que se nos presenta al personaje principal, su familia y su entorno. En segundo lugar, el desarrollo en el que Chao empieza sus intentos por conseguir los colores. Y en tercer lugar, el desenlace en el que vemos la llegada de Chao a su casa después de no poder haber llegado a Pekín. En este sentido, la obra no resultaría difícil para alumnos de primer ciclo de la ESO, incluso nos serviría más para primero, como transición entre la literatura infantil que están acostumbrados a leer en primaria y la literatura juvenil. Es una narración lineal y sin sobresaltos, en la que se introducen algunos diálogos de los personajes, pero no muy largos y bastante fáciles. Las estructuras sintácticas son tan sencillas que incluso a veces resultan demasiado sistemáticas y simples, carecen de los matices que pueden aportar los adverbios o los marcadores discursivos a la narración. Esto hace que ciertos fragmentos nos resulten repetitivos e incluso aburridos, no tienen ningún elemento que cree tensión narrativa o emoción.
       Para finalizar, me gustaría señalar que es un lectura en la que el elemento oriental cobra un papel importante y da un toque exótico a la narración. Aún así, me parece una obra demasiado sencilla y a la vez de tema infantil. No creo que los alumnos de secundaria se sintieran muy identificados con el personaje ni mucho menos les parecería motivador alcanzar el propósito de Chao. Sí que es cierto que hay muchos temas interesantes que se podrían trabajar en el aula, como los anteriormente citados, el respeto, la amistad, la superación, la perseverancia, la diversidad cultural...etc. Sin embargo, después de la lectura y el análisis de esta obra, no la pondría como lectura obligatoria a mis futuros alumnos. A mí personalmente no me ha parecido una lectura atractiva ni divertida, a pesar de su brevedad a veces se hace larga y no provoca entusiasmo en el lector.




No hay comentarios:

Publicar un comentario